Un cerrajero de urgencia es el que atiende en el momento problemas que no pueden esperar: una puerta cerrada con las llaves dentro, una llave partida en la cerradura, una cerradura forzada tras un robo o un local que no cierra.
Lo que distingue la urgencia es la prisa, no el tipo de trabajo. Por eso conviene tener claro desde el principio qué se va a hacer y lo que vas a pagar, aunque estés nervioso en la puerta.
Nosotros atendemos las 24 horas, todos los días. Lo más rápido es mandar una foto por WhatsApp: con ella podemos darte el presupuesto cerrado antes de empezar. Y antes de abrir comprobamos que tienes derecho a entrar. Lo tienes todo en urgencias.