Una puerta es tan fuerte como su parte más floja. Puede tener una buena cerradura y caer porque el bombín sobresale, porque las bisagras se pueden sacar por fuera o porque el marco cede con una palanca. Esta familia reúne los trabajos que refuerzan la puerta que ya tienes, sin necesidad de cambiarla entera.
Empieza por una revisión
Antes de comprar nada conviene mirar la puerta con calma. En una mejora de la seguridad revisamos el bombín, la cerradura, las bisagras, el marco y las ventanas o persianas más expuestas. Después te decimos qué cambiaríamos primero y qué puede esperar. A veces basta con un escudo y un bombín mejor; otras, el punto débil está en otro sitio.
Escudos
El escudo es la placa que protege el bombín por fuera. Un buen escudo de seguridad evita que se pueda agarrar y partir el cilindro, que es una de las formas más rápidas de abrir una puerta. Es un trabajo sencillo que se nota mucho.
Bisagras y refuerzos
En las puertas que abren hacia fuera, o con bisagras vistas, las bisagras antipalanca impiden sacar la hoja aunque se corten los pernos. El refuerzo de puertas cubre otros puntos: marcos que ceden, cantos de madera blanda, cerraderos flojos. Lo elegimos según la puerta, no según un paquete cerrado.
Viviendas vacías y ocupas
En Torrevieja y la costa hay muchas casas que pasan meses cerradas. Una vivienda vacía es más vulnerable y conviene que se note que está protegida: buen bombín, escudo, cerrojo y, en planta baja, persianas blindadas. Lo explicamos en protección contra ocupas. Si ya has recuperado la posesión de la vivienda, también hacemos el cambio de cerradura.
Cómo pedirlo
Mándanos por WhatsApp una foto de la puerta por fuera, otra del bombín y otra de las bisagras. Te decimos qué está bien y qué falta, y te damos un presupuesto cerrado antes de ir. Pagas al terminar con tarjeta, Bizum o efectivo.
Si quieres hacerte una idea antes, prueba el test de seguridad de tu puerta.
