Reforzar una puerta es hacer que aguante más sin cambiarla por otra. Se trata de buscar por dónde cedería si alguien la forzara y poner ahí la pieza que lo impide. Es una buena opción cuando la puerta está en buen estado, te gusta o no puedes cambiarla, por ejemplo por normas de la comunidad o porque es de alquiler.
¿Se puede reforzar una puerta normal sin cambiarla?
Sí, en la mayoría de los casos. Una puerta de madera maciza o de tablero grueso admite casi cualquier refuerzo. Lo que hay que tener claro es el límite: una puerta hueca, de las de cartón por dentro que se usan en interiores, no se convierte en una puerta de seguridad por mucho que se le añada. Si tu puerta de entrada es de ese tipo, te lo diremos y valoraremos contigo una puerta blindada.
Por dónde ceden las puertas
Cuando alguien fuerza una puerta, casi nunca rompe la cerradura en sí. Lo que cede suele ser otra cosa:
- El marco, que se abre o se astilla a la altura del cerradero porque está atornillado a un listón fino.
- La hoja, que se dobla o se parte junto a la cerradura si es delgada.
- El lado de las bisagras, sobre todo en puertas que abren hacia fuera.
- El bombín, que se rompe o se extrae si sobresale y no tiene escudo.
Un buen refuerzo ataca el punto que de verdad falla en tu puerta, no el que parece más vistoso.
Los refuerzos que montamos
Chapa de acero en la hoja
Una plancha de acero atornillada en una de las caras de la puerta hace que sea mucho más difícil de atravesar o de doblar. Se puede pintar o forrar para que no cambie el aspecto. Es lo más parecido a blindar una puerta existente, aunque no la convierte en una puerta blindada de fábrica.
Refuerzo del marco y del cerradero
Una pletina o un ángulo de acero a lo largo del marco, por el lado de la cerradura, y un cerradero con tornillos largos que lleguen a la obra. Es uno de los refuerzos más eficaces y de los más olvidados.
Segundo punto de cierre
Un cerrojo de seguridad separado de la cerradura reparte el esfuerzo en dos alturas.
Lado de las bisagras
Pivotes y bisagras antipalanca para que la puerta no salga por ese lado.
Protección del bombín
Un escudo que cubra el bombín y no deje nada a lo que agarrarse. Lo tienes explicado en instalación de escudos.
La puerta del trastero
Los trasteros de las comunidades son un caso aparte. Muchos tienen puertas de chapa fina o de madera ligera, abren hacia fuera y dan a pasillos de sótano donde no pasa nadie. Para protegerlos solemos combinar:
- Un cerrojo o una cerradura de sobreponer de buena calidad, con el cerradero atornillado al marco metálico o a la obra.
- Pivotes antipalanca en el lado de las bisagras, que quedan a la vista por fuera.
- En puertas de chapa muy fina, una plancha de refuerzo por dentro para que no se doble con una palanca.
Si el trastero es de una comunidad con muchas puertas iguales, se puede hacer el trabajo para varias a la vez y que cada propietario tenga su llave.
Puertas de patio y de jardín
En bungalows y casas de planta baja, la puerta del patio o la que da al jardín suele ser la más débil de la casa y la menos vigilada. A menudo es una puerta antigua de madera con una cerradura sencilla. Reforzar el marco y añadir un segundo cierre por dentro cambia mucho su resistencia con un trabajo razonable.
Lo que no conviene hacer
- Atornillar refuerzos con tornillos cortos que solo agarran en la madera blanda.
- Cargar una puerta débil con tanto peso de chapa que se descuelgue de las bisagras.
- Reforzar la hoja y dejar el marco como estaba.
- Poner cerrojos interiores en una puerta que necesitas abrir desde fuera.
Cómo lo hacemos
Revisamos la puerta entera antes de proponerte nada y te explicamos qué refuerzos tienen sentido y en qué orden. El presupuesto es cerrado antes de empezar, y puedes hacerlo por partes si lo prefieres. Trabajamos en Torrevieja y la Vega Baja, las 24 horas, con pago con tarjeta, Bizum o efectivo.
