El blindaje es el refuerzo con piezas de acero que se hace a una puerta, a su marco o a sus cierres para que aguante mejor un intento de forzado. Puede venir de fábrica, como en las puertas blindadas, o añadirse después a una puerta que ya está puesta.
En una puerta existente se puede blindar la hoja con chapa, reforzar el marco y el cerradero, añadir cerrojos y poner bisagras o pivotes antipalanca. Es una buena opción para puertas de patio, trasteros o viviendas de planta baja que no quieres cambiar enteras. Lo tienes en refuerzo de puertas.
La palabra también se usa para las persianas, que en la costa son muchas veces el punto más débil de un bajo. Ahí hacemos otra cosa: blindamos las persianas para que no puedan subirlas ni doblarlas. Lo explicamos en blindaje de persianas.