Nos gusta que la gente sepa a qué atenerse. Por eso trabajamos siempre de la misma manera, sea una puerta cerrada de golpe a las tres de la madrugada o el cambio de cerraduras de una comunidad.
Una foto vale mucho
Lo más rápido es que nos mandes una foto por WhatsApp. Con una imagen del bombín, del canto de la puerta o de la persiana vemos el tipo de cerradura, si hay algo roto y qué material hace falta. Así podemos darte el presupuesto antes de salir y llevar lo necesario. Si no puedes hacer fotos, nos lo cuentas y te preguntamos lo que haga falta. En pedir presupuesto tienes qué fotos ayudan más.
El presupuesto es cerrado
El precio se dice antes de empezar y es el que pagas. Puede pasar que al llegar, o al desmontar la cerradura, aparezca algo que no se veía en la foto: una pieza rota por dentro, un marco que no aguanta. En ese caso paramos, te lo explicamos y decides tú. No seguimos sin que estés conforme.
Antes de abrir, comprobamos
Si el trabajo es abrir una puerta, primero comprobamos que quien lo pide tiene derecho a entrar. Al llamar te explicamos cómo acreditarlo. Es lo que protege tu casa cuando no estás.
Al terminar
Probamos contigo que todo abre, cierra y gira como debe, te entregamos las llaves nuevas si las hay y te explicamos lo que hemos hecho. Pagas con tarjeta, Bizum o efectivo, como te venga mejor. Del trabajo y del material respondemos nosotros; lo tienes explicado en garantía.
