Una puerta cerrada de golpe es la que se ha quedado cerrada solo con el resbalón, sin echar la llave, normalmente al salir con prisa, por una corriente de aire o al sacar la basura. Desde fuera no se puede abrir sin llave, pero la cerradura no está bloqueada.
Es la incidencia más común y también de las más sencillas de resolver: al no estar el pestillo echado, en la mayoría de puertas se puede abrir sin romper nada y la cerradura sigue sirviendo.
Si te pasa, no intentes forzarla con una tarjeta o un destornillador, porque puedes dañar el marco o la cerradura. Escríbenos por WhatsApp con una foto de la puerta. Antes de abrir comprobaremos que tienes derecho a entrar. Más en puerta cerrada de golpe.