Un comercio vive de abrir a su hora y de quedarse bien cerrado por la noche. El cierre metálico, la persiana grande de lamas o de malla que protege el escaparate, trabaja todos los días y aguanta golpes, sol y, en la costa, mucho salitre. En esta familia están los trabajos que hacemos para locales: el cierre, sus cerraduras y las rejas.
Cuando el cierre falla
Lo habitual es que el cierre empiece a avisar: hace ruido, baja torcido, se engancha a mitad de recorrido o cuesta mucho subirlo. Si se sigue forzando, acaba bloqueado. Revisamos las guías, las lamas y el eje, ajustamos lo que se ha movido y cambiamos lo que está roto. Lo tienes en reparación de cierres metálicos.
Si el cierre está atascado y no puedes abrir o cerrar el negocio, mira qué hacer en cierre de local atascado. Atendemos las 24 horas, todos los días.
Cerraduras del cierre
Las cerraduras de los cierres metálicos están a ras de suelo o en el centro de la persiana, expuestas a la lluvia, la arena y la sal. Se oxidan, la llave entra dura y un día no gira. También son un punto que se ataca para entrar al local. Cambiamos la cerradura por una igual o por una más segura según el cierre. Mira las opciones en cerraduras para cierres metálicos.
Rejas de seguridad
Para ventanas de locales, oficinas y viviendas en planta baja, las rejas siguen siendo una protección sencilla y que se ve desde fuera. Instalamos rejas de seguridad: con una foto de la ventana te decimos qué conviene para ese hueco.
Lo que no hacemos
No motorizamos cierres ni reparamos sus motores. Trabajamos la parte mecánica: guías, lamas, ejes, cerraduras y rejas.
Cómo pedirlo
Mándanos por WhatsApp una foto del cierre entero, otra de la cerradura y, si se engancha, un vídeo corto subiéndolo o bajándolo. Con eso te damos un presupuesto cerrado antes de ir. Pagas con tarjeta, Bizum o efectivo.
