En esta familia está todo lo que tiene que ver con la puerta en sí: la hoja, el marco, las bisagras y los herrajes. Muchos problemas que parecen de cerradura son en realidad de la puerta. Si la hoja está caída, el pestillo no entra bien en el cerradero, hay que empujar para cerrar y la cerradura sufre cada día un poco más.
Puertas que rozan o no cierran
Con el tiempo las puertas se descuelgan, las bisagras se aflojan y la madera trabaja con los años. En la costa pasa mucho: la humedad del mar y los cambios entre invierno y verano hacen que puertas que cerraban bien empiecen a rozar con el suelo o el marco. Casi siempre tiene arreglo sin cambiar la puerta. Lo explicamos en reparación y ajuste de puertas.
Puertas blindadas
Si tu puerta de entrada es de madera normal y quieres dar un salto en seguridad, una puerta blindada es la opción. Te explicamos qué diferencia hay entre los tipos que existen, qué medir y qué mirar en el marco y en la cerradura antes de decidir. Si ya tienes una blindada y te da guerra, también la revisamos y ajustamos. No vendemos puertas acorazadas.
Cierrapuertas
En portales de comunidad, locales y oficinas, una puerta que se queda abierta o que da un portazo es un problema de seguridad y de convivencia. El cierrapuertas hace que la puerta vuelva sola y cierre sin golpe. Lo instalamos y lo dejamos regulado; lo tienes en instalación de cierrapuertas.
Manillas y pomos
Las manillas también se gastan: se quedan flojas, caídas o dejan de recoger el picaporte. Cambiamos manillas y pomos de puertas de entrada y de interior, y te ayudamos a elegir una que vaya con tu cerradura.
Lo que no hacemos
No instalamos ni reparamos puertas de garaje. Si te has quedado sin poder abrir un garaje o un trastero, eso sí lo hacemos: lo tienes en apertura de garajes y trasteros.
Cómo pedirlo
Mándanos por WhatsApp una foto de la puerta entera, otra del canto donde está la cerradura y, si roza, otra del sitio donde roza. Te damos un presupuesto cerrado antes de ir y pagas al terminar con tarjeta, Bizum o efectivo.
