La manilla es lo primero que tocas al entrar en casa y lo que más uso tiene de toda la puerta. Por eso es también lo que antes se nota cuando falla: se queda caída, tiene holgura, chirría o gira sin abrir. La buena noticia es que en la mayoría de casos se cambia la manilla y la cerradura sigue sirviendo.
¿Se pueden cambiar las manillas sin cambiar la cerradura?
Casi siempre, sí. La manilla y la cerradura se unen con una varilla cuadrada que se llama cuadradillo y que atraviesa la puerta. Mientras la manilla nueva use el mismo cuadradillo y sus tornillos pasen por los mismos agujeros, la cerradura no se toca.
Hay dos casos en los que conviene mirar la cerradura también:
- Cuando la manilla está caída porque se ha roto el muelle de retorno de la cerradura, no el de la manilla.
- Cuando la manilla gira pero el picaporte no se mueve, porque la pieza que se ha roto es la nuez, que está dentro de la cerradura.
Para saberlo, quita la manilla y gira el cuadradillo con unos alicates. Si el picaporte entra y sale bien, la cerradura está sana.
Manilla, pomo o tirador
Manilla
Es la palanca de toda la vida. Se acciona con poco esfuerzo, se puede abrir con el codo si llevas las manos ocupadas y es la más cómoda para personas mayores y niños. Es la opción más práctica para casi todas las puertas de una casa.
Pomo
Es la bola o el disco que se gira con la mano. Tiene un aspecto más clásico, pero cuesta más de girar, sobre todo con las manos mojadas o con poca fuerza. En la puerta de entrada se suele usar un pomo fijo por fuera, que no gira y solo sirve para tirar, mientras la puerta se abre con llave.
Tirador
Es un asa fija, sin mecanismo. Se usa en puertas correderas, en armarios y, en vertical, en algunas puertas de entrada modernas.
Roseta o placa
Las manillas van sobre una base que tapa el agujero de la puerta. Puede ser:
- Roseta, una pieza redonda pequeña solo para la manilla, con otra aparte para la boca de la llave.
- Placa, una pieza alargada que lleva la manilla y el hueco de la llave o la condena en la misma pieza.
Si tu puerta tiene placa y quieres pasar a roseta, o al revés, pueden quedar a la vista marcas o agujeros antiguos. Te lo decimos antes para que no haya sorpresas.
Lo que medimos
- El cuadradillo, su grosor y su largo, que depende del grosor de la puerta.
- La distancia entre la manilla y la llave en las placas, para que los agujeros coincidan.
- El grosor de la hoja, para que los tornillos pasantes aprieten bien.
- La mano de la puerta, porque algunas manillas son reversibles y otras no.
Manillas de la puerta de entrada
En la puerta de la calle, la manilla tiene que ver con la seguridad. Una manilla exterior que gira deja la puerta a merced del picaporte, que se abre con una simple tarjeta si no echas la llave. Por eso en muchas entradas se pone pomo fijo por fuera y manilla por dentro. Además, alrededor de la llave conviene un escudo de seguridad, que protege el bombín y suele llevar su propio tirador. Lo tienes en instalación de escudos.
El clima de la costa
En Torrevieja y en la costa de la Vega Baja, las manillas exteriores sufren el salitre. Las de baja calidad se pican, pierden el color y acaban con holgura en poco tiempo. Para puertas exteriores, de terraza o de patio, recomendamos acero inoxidable de buena calidad o latón macizo, y evitar los acabados pintados o cromados baratos. En interior hay mucha más libertad.
En viviendas de alquiler, sobre todo vacacional, conviene elegir manillas robustas y fáciles de reponer, porque reciben más uso y menos cuidado.
Cambiar manillas y cerradura a la vez
Si además de la manilla la cerradura de una puerta de interior falla, lo práctico es cambiarlo todo de una vez para que combine. En cerraduras de interior tienes las opciones para baño, dormitorio y correderas. Si la manilla no sube porque la cerradura está rota por dentro, eso es una reparación de cerraduras.
Cómo trabajamos
Con una foto de la manilla por las dos caras y otra del canto de la puerta podemos decirte si basta con cambiarla y qué modelos encajan. El presupuesto es cerrado antes de empezar y el cambio se hace en la misma puerta, sin obra.
