Un pomo es un tirador redondo que se coge con la mano para abrir o cerrar la puerta. Puede ser giratorio, cuando al girarlo mueve el resbalón como haría una manilla, o fijo, cuando solo sirve para tirar de la puerta.
En muchas puertas de entrada el pomo de fuera es fijo y la manilla está por dentro. Así, desde la calle la puerta solo se abre con llave, aunque esté cerrada solo con el resbalón. Los giratorios se ven más en puertas de interior, en baños y dormitorios, a veces con condena.
Si cambias un pomo exterior, procura que sea macizo y bien anclado, porque es una pieza que se agarra con fuerza cada día y que, en la costa, el salitre castiga. Lo tienes en manillas y pomos.