No es lo mismo cambiar el bombín de tu casa que cuidar las cerraduras de una urbanización con piscina, ni abrir un piso a su dueño que preparar una vivienda para entregarla al comprador. Por eso tenemos una página para cada tipo de cliente, con lo que suele hacer falta en cada caso.
Particulares
Si es tu casa, empieza por viviendas y particulares. Ahí está lo básico: aperturas, cambio de bombín, refuerzo de la puerta y persianas. Si tienes una casa en la costa que pasa meses cerrada, mira segundas residencias, y si vives aquí pero eres de fuera, residentes extranjeros: te atendemos por WhatsApp en tu idioma.
Comunidades y fincas
Las comunidades de propietarios y los administradores de fincas necesitan un cerrajero que responda a cualquier hora, que dé presupuesto cerrado y que deje constancia de lo que hace. Portales, garajes, cuartos de contadores, zonas de piscina y amaestramiento de llaves.
Negocios
Comercios, oficinas y empresas tienen sus propios problemas: cierres metálicos, cerraduras de local, llaves para empleados, puertas que tienen que quedar bien cerradas cada noche.
Gestión de viviendas para otros
Quien gestiona viviendas ajenas necesita cambios de bombín rápidos entre un inquilino y otro, o entre una venta y la entrega de llaves. Son los casos del alquiler vacacional, las inmobiliarias y los inmuebles de subasta o de entidades bancarias, donde muchas veces hay que abrir y cambiar la cerradura tras recuperar la posesión.
Cómo trabajamos con todos
Con cualquiera de ellos trabajamos igual: atención 24 horas, presupuesto cerrado antes de empezar y pago con tarjeta, Bizum o efectivo. Si gestionas varias viviendas o una finca, cuéntanos por WhatsApp qué necesitas.
