Una comunidad tiene muchas puertas y mucha gente que las usa: el portal, la puerta peatonal del garaje, los trasteros, el cuarto de contadores, la piscina o el cuarto de basuras. Cuando una de esas cerraduras falla, el problema no es de un vecino, es de todos. En las urbanizaciones de la costa, con casas cerradas medio año y llenas en verano, las cerraduras de las zonas comunes trabajan mucho y además sufren el sol y el salitre.
Lo que suele necesitar una comunidad
- La cerradura del portal se ha quedado dura, el resbalón no entra o la puerta no cierra sola.
- Se han perdido llaves de zonas comunes y no se sabe quién las tiene.
- Hay que dar acceso a la piscina o a los trasteros a muchos vecinos sin repartir un llavero entero a cada uno.
- Alguien ha forzado la puerta del garaje peatonal o la de un trastero.
- Hay una vivienda vacía en el edificio y los vecinos temen que entren ocupas.
Servicios que solemos hacer para comunidades
El amaestramiento de llaves es lo que más ordena una comunidad. Cada vecino abre su vivienda o su trastero con su llave, y con esa misma llave abre también el portal, la piscina o el garaje. El conserje o el administrador puede tener una llave maestra para las zonas comunes. Así se acaban los llaveros con diez llaves.
Con un mantenimiento de cerraduras se revisan y engrasan las cerraduras de las zonas comunes antes de que fallen, y se cambia lo que está a punto de romperse. Con el uso continuo y el aire del mar, una revisión a tiempo da muchos menos disgustos que una avería en pleno agosto.
Si la puerta del portal da golpes al cerrar o se queda abierta, la instalación de un cierrapuertas o el ajuste del que ya tenéis suele resolverlo. Cuando un vecino se queda sin llave del garaje o del trastero, hacemos la apertura de garajes y trasteros, y si el mando del garaje es copiable también hacemos el duplicado.
Lo que no hacemos: no instalamos control de accesos, videoporteros ni abrepuertas, y no instalamos ni reparamos puertas de garaje.
Cómo organizamos el trabajo
Antes de empezar damos un presupuesto cerrado a la comunidad, con lo que vamos a hacer y lo que vamos a montar. Te lo damos por escrito, para que se pueda aprobar en junta o lo revise el administrador. Si al revisar en el sitio aparece algo que cambia el trabajo, avisamos y no seguimos sin conformidad.
La factura se hace a nombre de la comunidad de propietarios, con sus datos fiscales, para que el administrador la pueda contabilizar sin líos. El pago puede ser con tarjeta, Bizum o efectivo.
Lo práctico es que el presidente, el administrador o el conserje nos mande por WhatsApp fotos de las puertas y de las cerraduras, la dirección de la finca y lo que se quiere hacer. Con eso preparamos el presupuesto y concertamos la visita.
Un consejo para la junta
Antes de cambiar cerraduras de zonas comunes, haced una lista de las puertas que hay y de quién debe poder abrir cada una. Si se va a amaestrar, conviene plantearlo de una vez con todas las puertas, porque añadir cerraduras al sistema más adelante obliga a revisarlo. Y guardad la llave maestra en un sitio controlado, nunca colgada en el cuarto de contadores.
Atendemos comunidades en Torrevieja y en toda la Vega Baja, las 24 horas, todos los días.
