Instalar una cerradura no es cambiar una pieza por otra igual. Es poner un cierre donde antes no había, o donde el que había ya no sirve para lo que necesitas. Pasa mucho en puertas de madera de viviendas antiguas que solo tienen un picaporte, en bungalows que se compraron con la cerradura de origen, en trasteros reconvertidos en estudio o en locales que cambian de actividad y necesitan cerrar mejor.
En Torrevieja llevamos 15 años montando cerraduras en todo tipo de puertas. Lo primero que hacemos siempre es mirar la puerta, porque la mejor cerradura del mercado no sirve de nada si la hoja es floja o el marco se mueve.
Qué tipo de cerradura te conviene
Embutida o de sobreponer
La cerradura embutida va metida dentro del canto de la puerta. Queda limpia, solo se ve el frente y el bombín, y es la que lleva casi cualquier puerta de entrada moderna. Necesita que la hoja tenga grosor suficiente para hacer el hueco sin debilitarla.
La cerradura de sobreponer se atornilla por la cara interior. Es buena opción cuando la puerta es fina, cuando no conviene vaciarla por dentro o cuando quieres sumar un segundo punto de cierre sin tocar la cerradura que ya tienes. En muchas casas de la zona se pone como refuerzo en la puerta de la cocina o en la que da al patio.
Cerradura de un punto o de varios
Una cerradura sencilla cierra en un solo punto, a la altura de la manilla. Para la puerta principal de una vivienda suele quedarse corta. Si la puerta lo admite, merece la pena mirar una cerradura que cierre arriba, en medio y abajo. Te lo contamos con más detalle en cerraduras multipunto.
Perfil europeo para el bombín
Casi todas las cerraduras actuales llevan hueco para bombín de perfil europeo. La ventaja es que el día que pierdas las llaves o quieras subir de nivel, cambias solo el bombín y no toda la cerradura. Por eso, cuando instalamos una cerradura nueva, te proponemos también un bombín de seguridad acorde con ella.
El resbalón y el cerradero, los dos olvidados
El resbalón es la lengüeta que encaja sola cuando cierras la puerta de golpe. Es cómodo, pero si la puerta queda solo con el resbalón, sin pasar la llave, se puede abrir con mucha facilidad. Una cerradura nueva no arregla esa costumbre: la puerta hay que cerrarla con llave siempre que te vayas.
El cerradero es la pieza que va en el marco y recibe los pestillos. Si va atornillado a un marco de madera blanda con tornillos cortos, un empujón fuerte lo arranca y la cerradura entera no sirve de nada. Al instalar, colocamos un cerradero que corresponda con la cerradura y lo fijamos al marco con tornillería larga.
Particularidades de las casas de la costa
Aquí el salitre manda. Las cerraduras que van en puertas exteriores, sobre todo en primera línea o en puertas que dan a terrazas abiertas, tienen que tener un acabado que aguante la humedad salina. Una cerradura con piezas que se oxidan acaba con el pestillo duro mucho antes de lo que esperas.
También es habitual encontrar viviendas que pasan meses cerradas. En ese caso conviene que la cerradura sea robusta y que la puerta no dependa del resbalón. Si la casa es de segunda residencia, puedes ver también nuestra página de cerrojos de seguridad, que es un complemento muy útil.
Cómo hacemos la instalación
Lo explicamos sin tecnicismos:
- Medimos la puerta. Grosor de la hoja, material, distancia al canto y estado de las bisagras.
- Elegimos contigo. Te enseñamos opciones que encajan con esa puerta, no la más cara por defecto.
- Preparamos el hueco. En una embutida hay que vaciar el canto con precisión para que la caja de la cerradura entre sin holgura.
- Colocamos cerradero y bombín. Alineados con los pestillos, para que el cierre no roce.
- Probamos varias veces. Con la puerta abierta y cerrada, con llave por fuera y por dentro.
Si al abrir el canto vemos que la madera está podrida o que la puerta tiene una estructura que no esperábamos, paramos y te lo contamos. No seguimos sin que estés de acuerdo.
Errores típicos que vemos
- Poner una cerradura muy buena con un bombín barato que se abre con facilidad.
- Dejar el bombín sobresaliendo de la puerta, lo que facilita romperlo por tirón. Para eso existe la instalación de escudos.
- Instalar en una puerta descolgada sin ajustarla antes. La cerradura sufre y en poco tiempo cuesta girar la llave.
- Elegir por la estética del pomo y no por el mecanismo.
Puertas de local y de negocio
En un local la cerradura se usa muchas veces al día y, a menudo, por varias personas. Ahí conviene un mecanismo resistente al uso continuo y un bombín que permita controlar quién tiene llave. Si tienes un comercio en Torrevieja o en la Vega Baja, cuéntanos cómo trabajáis y te proponemos algo práctico.
Antes de llamarnos
Lo más rápido es mandar por WhatsApp una foto de la puerta por fuera, otra por dentro y otra del canto con la puerta abierta. Con eso te damos un presupuesto cerrado antes de empezar. Atendemos 24 horas, aunque una instalación nueva normalmente la programamos a la hora que te venga bien. Puedes pagar con tarjeta, Bizum o efectivo.
