Depende de la puerta del local, pero lo habitual es una cerradura de seguridad con varios puntos de cierre, un bombín protegido con escudo y, si la puerta lo pide, un cerrojo de refuerzo.
Un local pasa las noches y los domingos cerrado, a menudo en calles con poca gente a esas horas. Por eso la puerta tiene que aguantar más que la de una vivienda.
Algunas ideas según el caso:
- Puerta de vidrio y aluminio. Cerradura adaptada al perfil, mejor multipunto.
- Puerta de madera o metálica. Cerradura de seguridad embutida y cerrojo de sobreponer.
- Varios empleados con llave. Amaestramiento, para que cada uno abra solo lo suyo.
Si además tiene cierre metálico, también se revisa su cerradura. Lo tienes en instalación de cerraduras.