Una cerradura multipunto es la que, al dar la vuelta a la llave, saca pestillos en varios puntos de la puerta a la vez. Lo más habitual es que cierre en el centro, arriba y abajo, aunque hay modelos que también lanzan pestillos laterales repartidos por el canto. La idea es sencilla: si la puerta queda sujeta al marco en varios sitios, ya no basta con hacer palanca a la altura de la cerradura para abrirla.
Dónde tiene sentido una multipunto
Este tipo de cerradura no es solo para puertas blindadas. La encontramos en muchas situaciones distintas:
- Puertas de entrada de vivienda, sobre todo en planta baja, bungalows y adosados con acceso directo desde la calle o desde el jardín.
- Puertas blindadas, que casi siempre la traen de fábrica embutida en la hoja.
- Puertas de PVC y aluminio, que usan cerraduras de frontal estrecho con varios ganchos o rodillos, y que en muchos casos cierran al levantar la manilla.
- Locales y oficinas con puerta de madera que da a la calle y pasa las noches y los fines de semana sola.
En una puerta de interior o en un trastero de comunidad suele ser demasiado. Ahí hay soluciones más sencillas y te lo diremos.
Tipos que solemos montar
Embutida
Va metida dentro del canto de la hoja, con un frontal largo y unas varillas que suben y bajan por el interior de la puerta. Es la más limpia a la vista y la más corriente en puertas blindadas.
De sobreponer
Se atornilla por la cara interior de la puerta y lanza barras hacia arriba, hacia abajo y hacia el lateral. Es útil en puertas de madera maciza que no admiten embutir un mecanismo largo, o cuando quieres sumar cierres sin cambiar la cerradura que ya tienes.
Para perfiles de PVC y aluminio
Tienen un frontal estrecho que se adapta a la cámara del perfil. Cierran con ganchos, bulones o rodillos que agarran en cerraderos repartidos por el marco. Su punto débil suele ser el bombín, que conviene que sea de seguridad.
Lo que más falla y por qué
La mayoría de las averías que vemos en multipuntos no son de la cerradura, son de la puerta. Cuando una puerta se descuelga un par de milímetros, los pestillos de arriba o de abajo ya no entran limpios en su cerradero y empiezan a rozar. La llave se pone dura, hay que empujar o tirar de la puerta para que gire, y al final alguien la fuerza y se rompe una pieza interior.
Señales de que algo va mal:
- Tienes que empujar la puerta con el hombro para que la llave dé la vuelta.
- La manilla de una puerta de PVC cuesta mucho de levantar.
- Uno de los pestillos sale a medias o deja marcas en el marco.
- Oyes un chasquido metálico al cerrar que antes no estaba.
Si te pasa, no sigas forzando la llave. Lo que hoy es un ajuste mañana puede ser una cerradura bloqueada con la puerta cerrada. En muchos casos se arregla con una buena reparación y ajuste de la puerta y recolocando los cerraderos.
El salitre y las casas que pasan meses cerradas
En la costa, el aire con sal entra por el canto de la puerta y oxida las varillas y los muelles interiores. En viviendas que solo se abren en verano o en algunas temporadas, la cerradura pasa meses sin moverse y se agarrota. Cuando el propietario llega, la llave no gira o gira y los pestillos no salen.
Para evitarlo:
- Abre y cierra con llave todos los puntos al menos una vez cada vez que vayas a la casa.
- Usa un lubricante seco o específico para cerraduras, nunca aceite espeso.
- Si alguien cuida la casa en tu ausencia, pídele que haga lo mismo.
Cambiar o reparar
Cuando una pieza concreta está rota y el modelo tiene recambio, la reparamos. Cuando la cerradura es muy antigua, está muy oxidada o ya no se fabrica, lo sensato es cambiarla entera. Para que la nueva encaje sin rehacer la puerta, medimos el frontal, la distancia entre la manilla y el bombín, la entrada desde el canto y la posición de cada punto de cierre. Con esas medidas buscamos un modelo que use los mismos huecos.
Si cambias la cerradura, aprovecha para revisar el bombín. Una multipunto con un bombín sencillo deja la seguridad a medias, y con un bombín de seguridad bien protegido por un escudo la puerta queda mucho más completa.
Cómo trabajamos
Te pedimos fotos antes de ir para llevar la pieza adecuada o, al menos, saber qué buscar. El presupuesto es cerrado antes de empezar. Si al desmontar vemos que hay que cambiar algo que no esperábamos, te lo enseñamos y decides tú. Atendemos las 24 horas, todos los días, en Torrevieja y la Vega Baja, y si tu puerta es de aluminio o PVC te interesa también nuestra página de cerraduras para aluminio y PVC.
