La marca INCECA la encontramos en cerraduras de puertas de vivienda y también en puertas metálicas, como las de trasteros, cuartos de contadores o accesos peatonales a garajes. Cada tipo de puerta pide una cerradura distinta, así que lo primero es ver dónde está montada la tuya.
Puerta de madera o puerta metálica
En una puerta de madera la cerradura va embutida en el canto y se ajusta con relativa facilidad. En una puerta metálica, en cambio, la cerradura va dentro de un hueco del perfil, con medidas muy concretas. Si hay que cambiarla, la nueva tiene que respetar esas medidas, o habría que cortar el metal, cosa que preferimos evitar.
Qué solemos hacer con INCECA
- Cambiar el bombín cuando se han perdido las llaves o el cilindro está gastado. Es lo más rápido y no toca la cerradura.
- Reparar el mecanismo si el resbalón se queda pegado o la manilla no vuelve. Muchas veces es suciedad u óxido.
- Sustituir la cerradura por una compatible con el hueco cuando la original no tiene arreglo. Lo hacemos dentro del cambio de cerraduras.
- Abrir trasteros o cuartos de comunidad cuando falta la llave, dentro de la apertura de garajes y trasteros.
El enemigo de las puertas metálicas
En las puertas metálicas de los sótanos y de las zonas comunes de la costa, la humedad y el salitre hacen que la cerradura se oxide por dentro. Una puerta que cuesta abrir hoy puede quedarse bloqueada mañana. Para comunidades, lo más sensato es incluirlas en un mantenimiento de cerraduras periódico.
Mándanos una foto del canto de la puerta y del bombín. Presupuesto cerrado antes de empezar; pago con tarjeta, Bizum o efectivo.