Si la cerradura o el bombín de tu puerta lleva grabado TOVER, ya tienes un dato útil. Pero para cambiar o arreglar algo, lo que de verdad importa son las medidas y el tipo de cierre. Una pieza de la marca correcta con la medida equivocada no sirve.
Medir el bombín
El error más común al cambiar un bombín es comprarlo a ojo. Un bombín se mide desde el centro, donde va la leva, hasta cada extremo. Si queda largo, sobresale y se puede romper desde fuera; si queda corto, la llave no entra bien o la leva roza. Para que no te equivoques tienes la calculadora de medida de bombín.
Si no te ves con el metro, haz una foto del canto de la puerta con el bombín visible y otra del bombín por fuera, y mándanoslas por WhatsApp.
Qué solemos hacer con TOVER
- Cambiar el bombín por uno de la misma medida, igual o de mayor seguridad, cuando se pierden llaves o el cilindro se gasta.
- Reparar la cerradura cuando falla el resbalón, el pestillo o la manilla. Es la reparación de cerraduras de siempre: limpiar, ajustar y cambiar la pieza que falla.
- Sustituirla por una compatible cuando no tiene arreglo, buscando que encaje en el mismo hueco sin tocar la carpintería.
Antes de llamarnos, prueba esto
Si la llave va dura de repente, mira si la puerta está rozando. Empuja la hoja hacia el marco mientras giras la llave. Si así gira bien, el problema es la puerta y no la cerradura, y lo que necesita es un ajuste. Si sigue igual, es el bombín o la cerradura. En los dos casos, no fuerces la llave.
Te damos presupuesto cerrado antes de empezar y pagas con tarjeta, Bizum o efectivo.