Una cerradura invisible es un cierre que va montado en la cara interior de la puerta y no deja nada a la vista por fuera: ni bombín, ni escudo, ni ojo de cerradura. Desde la calle la puerta parece la de siempre, con su cerradura principal. Quien intente forzarla se encuentra con que, después de abrir esa cerradura, la puerta sigue sin moverse y no sabe por qué.
En esta página hablamos de cerraduras invisibles mecánicas. Las versiones que se abren con mando a distancia o con el móvil son cerraduras electrónicas y no las trabajamos.
Qué ventajas tiene
La gracia de una cerradura invisible está en lo que no se ve:
- No se puede atacar lo que no está. Sin bombín por fuera no hay nada que romper, extraer ni manipular.
- Despista. El que fuerza la cerradura principal pierde tiempo buscando el segundo punto de cierre, y el tiempo es justo lo que no quiere perder.
- No cambia el aspecto de la puerta. En comunidades con normas sobre la estética de las puertas, o en puertas antiguas que quieres conservar, no hay que tocar la cara exterior.
- Suma un punto de cierre más, normalmente en una zona alejada de la cerradura principal, lo que reparte el esfuerzo si alguien hace palanca.
Cuándo encaja y cuándo no
Como no tiene acceso por fuera, la cerradura invisible mecánica solo se echa y se quita desde dentro. Eso marca para qué sirve.
Encaja bien en
- La puerta principal, para cerrarla de noche o cuando estás en casa, como refuerzo de la cerradura de siempre.
- Puertas secundarias que no usas para salir: la del patio trasero, la que da del garaje a la vivienda, la de la terraza en planta baja o la de un almacén.
- Locales que tienen dos accesos y siempre se cierran por uno de ellos.
- Bungalows y plantas bajas con puerta directa al jardín, que son los accesos más expuestos de la casa.
No encaja en
- La única puerta de una vivienda que se queda vacía, porque nadie podría echar el cierre al salir.
- Puertas de emergencia o de evacuación de locales, que tienen que abrirse siempre sin complicaciones.
- Casas donde vive alguien con movilidad reducida que tenga dificultades para accionar un cierre más.
Si tu casa se queda sola durante meses, como pasa con muchas segundas residencias de la costa, la cerradura invisible es útil en las puertas secundarias, y la puerta principal se protege mejor con un buen bombín y un escudo. Para las ventanas y las persianas, que es por donde más se entra en las plantas bajas, mira el blindaje de persianas.
Qué miramos antes de montarla
Una cerradura invisible solo es tan fuerte como lo que la sujeta. Por eso, antes de recomendarla, revisamos:
- La hoja. En puertas macizas o blindadas el cierre agarra bien. En puertas huecas de interior no tiene sentido.
- El marco. El cerradero tiene que ir atornillado a madera sana o a obra. Si el marco está flojo, primero se refuerza.
- El hueco libre. Tiene que haber sitio para el cierre sin que choque con la manilla, con la cerradura principal o con la bisagra.
- El uso diario. Lo colocamos a una altura cómoda y en el lado que te resulte natural, para que no acabes dejándolo sin echar por pereza.
Errores que conviene evitar
El fallo más común es montar un cierre oculto en una puerta que no aguanta. Si la puerta se dobla o el marco se abre al hacer palanca, da igual cuántos cierres tenga. Otro error es colocarlo donde se ve a través de un cristal o de una rendija: deja de ser invisible y pierde su principal ventaja.
Tampoco tiene sentido confiarlo todo a la cerradura invisible y dejar la principal con un bombín flojo. Lo razonable es un conjunto equilibrado: cerradura principal con bombín de seguridad, escudo que lo proteja y, si quieres un extra, el cierre invisible.
Otras formas de sumar un cierre
Si lo que buscas es un segundo cierre que también puedas abrir desde fuera con llave, lo tuyo es un cerrojo de seguridad o una cerradura multipunto. Te explicamos las diferencias sin compromiso para que elijas lo que de verdad encaja con tu casa.
Cómo lo hacemos
Mándanos fotos de la puerta por las dos caras y del marco, y cuéntanos cómo la usas. Con eso te decimos si merece la pena y te damos un presupuesto cerrado antes de empezar. Si al ver la puerta en persona cambia algo, te lo explicamos y no seguimos sin tu visto bueno.
