El frente de cerradura es la pletina metálica que queda en el canto de la puerta y por la que salen el pestillo y el resbalón. Se atornilla a la hoja y es la única parte de una cerradura embutida que se ve con la puerta abierta.
Puede ser recto o con los extremos redondeados, y su largo y su ancho cambian de un fabricante a otro. En las cerraduras multipunto el frente es mucho más largo, porque recorre casi toda la altura de la puerta.
Al cambiar una cerradura, el frente nuevo debe tapar el rebaje que dejó el anterior. Si es más corto o más estrecho, queda un hueco en la madera que debilita el canto y se ve feo. Por eso conviene medirlo antes de comprar. Más en la instalación de cerraduras.