Sí. Muchas puertas de vivienda se pueden reforzar bastante sin cambiarlas, siempre que la hoja y el marco estén en buen estado.
Los refuerzos más habituales, de más sencillo a más completo:
- Bombín de seguridad de la medida justa.
- Escudo de seguridad que lo proteja por fuera.
- Cerrojo de seguridad encima de la cerradura, como segundo cierre.
- Bisagras antipalanca para proteger el otro lado.
- Cerradero reforzado, con tornillos largos que lleguen a la pared.
Hay un límite: si la puerta es muy fina o de madera hueca, los refuerzos ayudan, pero la propia hoja sigue siendo débil. Ahí conviene valorar otra puerta.
Lo vemos contigo en la puerta y te decimos qué merece la pena. Lo tienes en refuerzo de puertas.