Una llave reversible es la que entra y abre por cualquiera de sus dos lados, porque sus cortes están repetidos de forma simétrica. Da igual cómo la metas: la cerradura la acepta igual.
Lo son muchas llaves de puntos, que llevan los hoyuelos en las dos caras, y muchas de doble sierra, con dientes en ambos cantos. Para saber si la tuya lo es, mírala de frente: si las dos mitades son iguales, casi seguro que sí.
Su ventaja es la comodidad, sobre todo de noche o con las manos ocupadas, y que el bombín sufre menos porque nadie mete la llave del revés a la fuerza. Si tu llave actual se engancha y estás pensando en cambiar el bombín, pregúntanos por modelos con llave reversible.