Una persiana de seguridad es una persiana enrollable pensada para resistir que la levanten o la fuercen desde fuera. Suele combinar lamas más resistentes, de aluminio extrusionado o de acero, con algún sistema que bloquea la subida.
Lo que la hace segura no es solo el material. Cuenta cómo queda sujeta abajo, si la última lama se puede doblar y si se puede sacar de las guías.
Hay dos caminos. Uno es cambiar la persiana entera por una fabricada para resistir más, que es una obra mayor. El otro es reforzar la que ya tienes. Ese es nuestro trabajo: blindamos las persianas para que no puedan subirlas ni doblarlas, con un perfil en T de acero de 4 mm en la última lama y pestillos encajados en la pared.