Un taco de expansión es una pieza que se mete en un taladro y que, al apretar el tornillo o la tuerca, se abre y se sujeta presionando contra las paredes del agujero.
Los hay de plástico, para cargas ligeras, y metálicos, para cargas mayores. En una reja de seguridad lo razonable es un taco metálico del tamaño adecuado, nunca uno de plástico de los de colgar un cuadro.
Funciona muy bien en materiales macizos, como el hormigón o el ladrillo macizo, que aguantan la presión. En ladrillo hueco o en bloque, en cambio, puede romper la pared interior del hueco y quedar flojo. Ahí suele ser mejor un anclaje químico.
Un consejo: procura que la cabeza del tornillo no quede accesible desde fuera, o que no se pueda desmontar con una herramienta común. Más información en rejas de seguridad.