No es obligatorio, pero es lo primero que te recomendamos al comprar una vivienda. No sabes cuántas copias de la llave hay ni quién las tiene: antiguos dueños, inquilinos, familiares, la agencia o quien hacía la limpieza.
Con un bombín nuevo, las únicas llaves que abren son las tuyas. Y no hace falta cambiar la cerradura: basta con el bombín, que es un trabajo rápido.
Es buen momento para mejorar un poco la seguridad. Muchas viviendas, sobre todo de segunda mano, tienen bombines básicos de los que vienen de serie. Puedes aprovechar para poner uno de seguridad o igualar las llaves de todas las puertas.
Lo mismo vale si has heredado una casa o vas a alquilar una que ha tenido otros inquilinos. Lo tienes en cambio de bombines.