Un escudo magnético es un escudo de seguridad que tapa por completo la entrada del bombín. Para abrir, primero acercas una llave magnética, la tapa se desplaza y deja libre la ranura para meter tu llave de siempre.
Desde fuera no se ve ni la bocallave, así que no hay por dónde empezar a manipular el bombín. Además de la protección contra la fuerza que da cualquier escudo, impide que alguien pueda trabajar sobre la cerradura.
Tiene otra ventaja que en la costa se agradece: al estar tapado, el bombín se protege del polvo, la arena y la sal. Por eso va muy bien en viviendas que pasan temporadas vacías y en puertas expuestas.
Solo hay que acostumbrarse a llevar la llave magnética con las demás. Lo tienes en instalación de escudos.