Las persianas enrollables son parte de la casa en Torrevieja y la Vega Baja. Dan sombra en verano, cierran la vivienda cuando no estás y, en planta baja, son la primera barrera de cada ventana. Por eso, cuando una deja de funcionar, no es solo una molestia. Reparamos persianas enrollables manuales: de cinta, de lamas de PVC o aluminio, en ventanas y en puertas de terraza.
Las averías más habituales
La cinta se ha roto o está deshilachada
Es lo más común. La cinta trabaja cada día, roza en la salida del cajón y se reseca con el sol. Cuando empieza a deshilacharse es cuestión de tiempo que se rompa, y suele hacerlo con la persiana abajo. Cambiar la cinta a tiempo evita que la persiana caiga de golpe.
El recogedor no recoge
El recogedor es la caja que hay en la pared, junto a la ventana, donde se enrolla la cinta. Dentro tiene un muelle que con los años se cansa o se rompe. Notarás que la cinta se queda floja, que no vuelve a entrar o que hay que acompañarla con la mano. A veces basta con cambiar el recogedor y otras hay que cambiar también la cinta.
Persiana atascada a medio camino
Se queda parada y no sube ni baja. Suele ser una lama torcida que se ha enganchado en la guía, arena o suciedad acumulada en el carril, o una guía que se ha movido. Si tiras con fuerza de la cinta en ese momento, lo más fácil es que la rompas o que dañes más lamas.
Persiana descolgada o caída
La persiana se ha soltado del eje que hay dentro del cajón y ha caído hasta abajo. Pasa cuando se rompen los enganches que unen la primera lama al eje o cuando el eje se ha salido de su sitio. Hay que abrir el registro del cajón y volver a engancharla.
Lamas rotas o que se salen
Con el sol, el PVC se vuelve quebradizo y las lamas se agrietan o se parten. Una o dos lamas rotas se pueden sustituir sin cambiar la persiana entera, siempre que haya lamas compatibles. Si están mal la mayoría, te lo diremos.
Qué hacer y qué no hacer
Mientras esperas al arreglo:
- No tires fuerte de la cinta si la persiana se ha atascado. Bájala un poco y vuelve a subirla con suavidad.
- No la sujetes con cuerdas ni pinzas para que no se caiga. Si la cinta se rompe del todo, la persiana bajará igual.
- No metas la mano en el cajón con la persiana suelta: el eje puede girar de golpe.
- Si se ha quedado abierta en una planta baja y te preocupa dejar la ventana así de noche, cuéntanoslo cuando nos escribas.
Las particularidades de la costa
En la costa las persianas sufren más. El sol fuerte de muchas horas reseca la cinta y vuelve quebradizas las lamas de PVC. El salitre oxida los ejes y los muelles de los recogedores. La arena del viento se mete en las guías y frena la persiana.
En las viviendas que se quedan cerradas varios meses, otra avería típica es la persiana que se ha quedado pegada abajo. Si no se sube en todo ese tiempo, las lamas se acartonan y la cinta se endurece. Al volver, mejor subirla poco a poco que de un tirón.
Un consejo sencillo de mantenimiento: limpia las guías de vez en cuando con un pincel o un aspirador y pulveriza un poco de silicona en spray. Nunca uses aceite, que atrapa el polvo y la arena.
Lo que no hacemos
Trabajamos persianas enrollables manuales. No reparamos ni instalamos motores de persianas. Si tu persiana es motorizada y falla el motor, necesitas un técnico de motores. Tampoco fabricamos persianas a medida ni cambiamos cajones de obra.
Si lo que necesitas es abrir una persiana bloqueada que no puedes levantar, por ejemplo con la vivienda cerrada, eso lo tienes en apertura de persianas y cierres.
Repararla y protegerla a la vez
Cuando tenemos la persiana en las manos es un buen momento para pensar en su seguridad. En plantas bajas, bungalows y casas que pasan temporadas vacías, la persiana es por donde muchos intentan entrar levantándola desde abajo. Nosotros blindamos las persianas para que no puedan subirlas ni doblarlas: lo tienes explicado en el blindaje de persianas. Si te han forzado una, mira también qué hacer en persiana forzada o levantada.
Cómo trabajamos
Mándanos por WhatsApp una foto de la persiana y del recogedor, y si puedes un vídeo corto de lo que hace. Con eso te damos un presupuesto cerrado antes de empezar. Si al abrir el cajón aparece algo distinto, te lo enseñamos y decides tú.
