Un bombín simétrico es el que tiene los dos lados de la misma longitud medidos desde el tornillo de fijación, por ejemplo 30x30 o 35x35. Es el formato más habitual en tiendas y el que llevan de serie muchas puertas.
Encaja bien cuando la cerradura está centrada en el grosor de la puerta y los escudos o placas tienen el mismo grosor por las dos caras.
El problema llega cuando se cambia sin medir. Si tu puerta tiene por fuera un escudo de seguridad más grueso que el de dentro, un bombín simétrico puede quedar corto por un lado y largo por el otro, y eso deja la parte exterior más expuesta.
Antes de cambiarlo, comprueba que sale lo mismo por fuera y por dentro. Si un lado asoma más que el otro, probablemente necesitas uno descentrado. Te ayudamos a elegir en el cambio de bombín.