Se mide desde el centro del tornillo que sujeta el bombín, en el canto de la puerta, hasta cada uno de sus extremos, el de fuera y el de dentro. Son dos medidas, una por cada lado.
Abre la puerta y busca en el canto, junto a la cerradura, el tornillo largo que atraviesa la placa. Ese tornillo marca el centro del bombín. Mide con una regla desde ahí hasta el borde exterior y luego hasta el borde interior, en milímetros.
Si las dos medidas coinciden, el bombín es simétrico, por ejemplo 30 por 30. Si no, es descentrado, como 30 por 40, y hay que respetar qué lado va hacia fuera.
Un bombín que sobresale demasiado es un punto débil, así que conviene ajustarlo a la medida de la puerta. Tienes una guía con dibujos en cómo medir el bombín. Si te lías, mándanos una foto por WhatsApp.