Un cerrojo es un cierre que bloquea la puerta con un pasador o pestillo que se desliza hasta encajar en el marco. Puede accionarse a mano, con una manivela o un pomo por dentro, o con llave desde fuera.
Los más sencillos, de pasador, se usan en puertas de patio, trasteros o portones y solo se cierran desde dentro. Los de llave se montan como segunda cerradura en puertas de entrada y añaden un punto de cierre más.
Un cerrojo de pasador por dentro es útil por la noche, pero no protege la casa cuando sales. Si quieres una segunda cerradura que funcione también desde fuera, lo que necesitas es un cerrojo de seguridad con bombín. Lo vemos en los cerrojos de seguridad.