Un cerrojo antielevación es una pieza que se ancla a la lama inferior de la persiana y la traba al bajarla, para que no se pueda subir desde fuera. Los automáticos actúan solos, sin tener que hacer nada.
Su gran ventaja es la comodidad: no hay que acordarse de echarlo cada vez. Es uno de los sistemas más conocidos para evitar que levanten la persiana.
Lo que hay que tener en cuenta es que todo depende de esa pieza y de que la lama a la que va sujeta aguante. Si la lama se dobla, la sujeción pierde fuerza. Lo explicamos con calma en blindaje en T frente a cerrojos y bloqueadores, junto con nuestro blindaje de persianas.