La llave de puntos es una llave plana que, en lugar de dientes en el canto, lleva pequeños hoyuelos fresados en sus caras. Cada hoyuelo tiene su profundidad y su sitio, y juntos forman la combinación que abre el bombín.
Se reconoce porque los cantos son lisos y la cara parece salpicada de puntitos. Muchas son reversibles: entran en la cerradura por cualquiera de los dos lados, algo cómodo cuando abres a oscuras.
Es habitual en los bombines de seguridad, porque permite muchas más combinaciones y pistones en varias filas. Que una llave sea de puntos no quiere decir por sí solo que el bombín sea bueno: lo que cuenta es el bombín entero, con su protección contra bumping, ganzúa, taladro y rotura. Si dudas de lo que tienes, mándanos una foto del bombín y de la llave por WhatsApp.