Un pestillo de persiana es un pasador que traba la persiana bajada para que no se pueda subir desde fuera. Puede encajar en la guía, en el marco, en el alféizar o en la pared.
Los hay de muchos tipos: pasadores manuales que se echan desde dentro, piezas que se traban solas al bajar y cerrojos que van al suelo. Lo que cambia entre ellos es dónde sujetan la persiana y cuántos puntos tienen.
En nuestro blindaje de persianas, los pestillos van en los dos extremos de la última lama y se encajan en la pared. Junto con el perfil en T de acero de 4 mm unido a la lama, que no se dobla, consiguen que la persiana no se pueda subir ni doblar.