Una pletina es una barra de metal plana, de sección rectangular, estrecha y de poco espesor.
En cerrajería metálica aparece por todas partes. Forma los travesaños que unen los barrotes de una reja, el marco donde estos se sueltan, los refuerzos de una cancela y las garras o patillas que se empotran o atornillan en el muro para anclarla.
El grosor de la pletina dice mucho de la reja. Una pletina fina se dobla con una palanca y deja los barrotes sueltos; una pletina con espesor suficiente mantiene la reja rígida. Los barrotes suelen atravesarla o ir soldados a ella.
Donde la pletina toca la pared es justo donde más se nota el salitre: el óxido hincha el metal y agrieta el revestimiento. Si lo ves, conviene tratarlo antes de que afloje el anclaje. Lo comentamos en rejas de seguridad.