Una reja corredera es una reja que se desliza por una guía o se pliega hacia un lateral, de modo que el hueco queda libre cuando está abierta y cerrado cuando se extiende.
Las más comunes son las de librillo o de tijera, formadas por barras articuladas que se recogen a un lado. Se ven en puertas de terraza, en ventanales y en locales que quieren dejar el escaparate despejado durante el día.
Para que funcione bien, las guías de arriba y abajo tienen que estar limpias y alineadas. La arena y el salitre de la costa se acumulan en ellas y hacen que la reja se atasque o se salga del carril.
El cierre suele ser una cerradura o un candado en el extremo. Comprueba que la reja no se pueda levantar de la guía con la mano. En rejas de seguridad tienes más detalles.