El sabotaje de cerradura es el daño hecho a propósito en una cerradura o un bombín para que no se pueda abrir ni cerrar con normalidad. A diferencia de un intento de robo, lo que se busca suele ser molestar o impedir el uso de la puerta.
Se reconoce porque la llave no entra o no gira y, al mirar el canal, se ven restos de pegamento, silicona o algo metido dentro. A veces aparece en portales, locales o trasteros tras un conflicto.
No fuerces la llave ni intentes sacar lo que hay dentro con un alambre, porque empeorarás el daño. Haz fotos y, si quieres denunciarlo o dar parte al seguro, te podemos dejar constancia escrita en un informe de cerradura forzada.