El snapping es partir el bombín por su punto más débil para sacarlo y abrir la cerradura. Funciona sobre todo cuando el bombín sobresale de la puerta, porque hay algo de lo que agarrar.
Un bombín normal tiene una zona más estrecha a la altura del tornillo que lo sujeta. Si se rompe por ahí, la mitad de fuera sale y la cerradura queda al descubierto.
Se evita así:
- Bombín antisnapping. Tiene una línea de rotura preparada en la parte de fuera: si lo fuerzan, se parte por ahí y lo que mueve la cerradura queda protegido dentro.
- Medida justa. Que no asome de la puerta, o lo mínimo.
- Escudo de seguridad. Tapa el bombín y no deja agarrarlo.
Lo ideal es combinar las tres cosas. Más en bombines de seguridad.