Consiste en repasar tu casa entera como lo haría alguien que quiere entrar, y decirte dónde están los puntos débiles y qué reforzar primero.
Miramos, sobre todo:
- La puerta principal: bombín, escudo, cerradura, cerradero y marco.
- Las bisagras, sobre todo si se ven desde fuera.
- Los accesos secundarios: puerta de terraza, de patio, del garaje a la vivienda.
- Las persianas y ventanas que se alcanzan desde el suelo.
Después te damos un orden de prioridades, de lo más urgente a lo que puede esperar, con presupuesto cerrado de cada cosa. Tú decides qué hacer y cuándo.
Es muy útil al comprar una vivienda, después de un intento de robo o en casas que pasan meses vacías. Lo tienes en mejora de la seguridad.