El nivel de protección es el grado de defensa que ofrece una puerta frente a un intento de entrada, y depende del conjunto: bombín, cerradura, escudo, hoja, marco y bisagras. Cada pieza puede tener su propia clasificación según su norma, pero en la práctica cuenta el eslabón más débil.
Un ejemplo habitual: un bombín de alta seguridad montado con un escudo decorativo, en una puerta con un solo punto de cierre y bisagras al aire. Sobre el papel el bombín es bueno; en la realidad, la puerta cede por otro lado.
Para valorar el de tu puerta, revisa:
- Si el bombín es de seguridad y no sobresale.
- Si el escudo protege el cilindro.
- Si la cerradura cierra en varios puntos.
- Si las bisagras y el marco aguantan la palanca.
En segundas residencias que pasan meses cerradas merece la pena subirlo. Lo estudiamos contigo en la mejora de la seguridad y en los bombines de seguridad.