La señal más clara es que no te den el precio total antes de empezar. Un profesional serio te dice cuánto es antes de tocar la puerta.
Otras cosas en las que fijarte:
- Te dan un importe por teléfono que luego resulta ser solo la salida.
- No te dicen qué pieza van a poner ni por qué hay que cambiarla.
- Empiezan sin que hayas dicho que sí.
- No hay factura, o no sabes a nombre de quién está.
- No sabes quién va a venir ni si es de la zona.
Para protegerte, pregunta siempre antes cuánto es en total, qué incluye y si te dan factura. Si te lo responden claro, vas bien.
Así es como trabajamos nosotros, y lo explicamos en cómo trabajamos.