La subcontratación es el encargo que una empresa hace a otra para que realice todo o parte del trabajo que ha contratado con el cliente. En cerrajería ocurre, por ejemplo, cuando una empresa de reformas, una aseguradora o una plataforma encarga el cambio de una cerradura a un cerrajero local.
Es una práctica normal en muchos oficios. Para ti lo importante es saber quién responde del trabajo, que normalmente es la empresa con la que contrataste y que te factura.
Si te envían un profesional distinto del que esperabas, pide que te diga para quién trabaja y comprueba que el precio es el acordado. Comunidades y administradores suelen preferir un cerrajero fijo que conozca sus edificios, como en el mantenimiento de cerraduras.