Un presupuesto orientativo es una estimación aproximada del coste de un trabajo, que puede variar al final según lo que se encuentre o el tiempo que lleve. Da una idea, pero no compromete a un precio concreto.
Se usa cuando el profesional no ha visto el trabajo o no tiene datos suficientes. El riesgo es que la cifra final sea bastante distinta de la que te dijeron, y en una urgencia ya no tienes margen para buscar otra opción.
Por eso es mejor pedir un presupuesto cerrado. Nosotros lo damos antes de empezar; con una foto por WhatsApp de la puerta y la cerradura suele bastar. Si al revisar en el sitio el trabajo cambia, te avisamos y no seguimos sin que estés conforme. Para comunidades y empresas, lo vemos en el mantenimiento de cerraduras.