Se llama así a la empresa que tiene un contrato con un fabricante para vender sus productos en una zona o en un canal concreto, con acceso directo a su catálogo y, a veces, a sus recambios o a sus sistemas de llave protegidos.
En cerrajería es habitual en bombines de alta seguridad y en puertas blindadas o acorazadas, donde ciertas llaves y piezas solo se piden a través de la red del fabricante.
Para ti, como cliente, lo que cuenta es que el producto sea original, que te den su documentación y que la factura diga marca y modelo. Si tienes dudas sobre una pieza que te van a montar, pide que te enseñen su caja o su ficha. En comunidades y empresas lo vemos dentro del mantenimiento de cerraduras.