Un contrato de mantenimiento es el acuerdo por el que un profesional revisa de forma periódica unas instalaciones, en este caso cerraduras, bombines, cerrojos y cierrapuertas, y atiende sus averías en unas condiciones pactadas de antemano.
Lo suelen pedir comunidades de propietarios, administradores de fincas, empresas y propietarios con varias viviendas de alquiler, porque son los que más cerraduras tienen en uso y menos tiempo para estar pendientes de cada una.
Antes de firmar, mira qué incluye: cada cuánto se revisa, qué puertas entran, si el material va aparte y cómo se atienden las urgencias. Pide que todo quede por escrito. Lo hablamos en el mantenimiento de cerraduras.