Porque lo más fácil es empeorarlo. Con pinzas, un alambre o una horquilla el trozo se empuja más hacia dentro, y lo que era una extracción sencilla pasa a ser un cambio de bombín.
Los errores más habituales:
- Pegamento. Se pega un palillo al trozo para tirar de él. El pegamento se cuela por dentro y deja el bombín inservible.
- Meter otra llave. Empuja el trozo hasta el fondo y puede dañar los pitones.
- Girar con lo que asoma. Si la llave se partió con la cerradura a medio girar, puedes dejarla bloqueada.
El extractor de un cerrajero está hecho para sacar el trozo sin tocar el mecanismo. Lo tienes explicado en extracción de llaves rotas.