Cerradura antiocupas es el nombre comercial que se da a cerraduras, bombines o conjuntos de cierre de alta seguridad pensados para viviendas que pasan tiempo vacías.
No es un tipo de cerradura definido por una norma. Detrás del nombre puede haber productos muy distintos, así que conviene mirar lo que importa: que el bombín resista las técnicas habituales de apertura y la rotura, que lleve un escudo que lo proteja, que la puerta tenga un segundo punto de cierre y que las llaves sean de copia controlada.
Ninguna cerradura hace que una casa sea imposible de abrir. Lo que se consigue es que abrirla sea difícil, lento y ruidoso, y que tu vivienda no sea la más fácil de la calle. En bungalows y pisos bajos, además, la entrada suele estar en las persianas.
Te contamos qué medidas tienen sentido en protección contra ocupas.