Lo que ayuda es hacer que entrar sea lento, difícil y llamativo: un bombín de seguridad con escudo, un cerrojo adicional, persianas reforzadas y que la casa no parezca abandonada.
Por partes:
- Puerta: un bombín antibumping y antiextracción, protegido por un escudo y, si la puerta lo permite, un cerrojo de seguridad.
- Persianas de planta baja: blindamos las persianas para que no puedan subirlas ni doblarlas.
- Puertas traseras y de terraza: muchas veces son las más fáciles.
- Señales: buzón lleno, persianas siempre bajadas en pleno verano, hierba alta.
Nadie puede garantizar que una casa esté libre de intentos, pero sí que no sea la más fácil de la calle. No damos asesoramiento legal: nuestro trabajo es poner obstáculos físicos. Lo explicamos en protección contra ocupas.