No intentes entrar por tu cuenta ni fuerces la puerta. Lo primero es avisar a la policía y, después, buscar asesoramiento legal sobre cómo actuar.
Si la cerradura es distinta, puede haber alguien dentro. Enfrentarte o romper la puerta puede ponerte en riesgo y complicar tu situación. Mientras tanto:
- Haz fotos de la puerta y de la cerradura desde fuera.
- Reúne los papeles que demuestran que la casa es tuya.
- Habla con los vecinos por si vieron algo y desde cuándo.
Puede que la explicación sea más sencilla, como un administrador o un familiar que cambió el bombín sin avisarte, pero hasta comprobarlo, mejor no actuar solo.
Nosotros no abrimos ni cambiamos cerraduras en una vivienda ocupada. Cuando recuperes la posesión, cambiamos la cerradura y reforzamos la casa. Lo contamos en protección contra ocupas.