Lo que más protege es que la casa no parezca vacía y que entrar sea lento y difícil: un buen bombín, persianas que no se puedan levantar y alguien de confianza que pase de vez en cuando.
Lo que recomendamos revisar antes de irte:
- El bombín de la puerta principal. Si es el que vino con la casa, probablemente es de los sencillos.
- Las persianas de planta baja, que en los bungalows son el punto más débil.
- Las puertas traseras y de terraza, que a menudo se olvidan.
- Quién tiene llave: inquilinos anteriores, vecinos, empresas.
Y algunos detalles sencillos: que no se acumule el correo, no anunciar en redes que estás fuera y dejar algún contacto en la zona.
Si quieres que veamos tu casa, mándanos fotos por WhatsApp. Lo explicamos con más detalle en segundas residencias.