La lama es cada una de las tiras horizontales que, encajadas unas con otras, forman el paño de una persiana enrollable. Al subir, las lamas se enrollan una sobre otra en el eje del cajón.
Las más comunes son de PVC y de aluminio. Las de PVC son ligeras, pero con el sol fuerte de la costa se vuelven quebradizas y acaban agrietándose. Las de aluminio aguantan mejor la intemperie.
Una lama suelta o rota se puede cambiar sin sustituir la persiana entera, siempre que haya lamas compatibles. Lo tienes en reparación de persianas. Y si te preocupa la seguridad, fíjate en la última, la de abajo: es la que se ataca desde fuera. Lo explicamos en el blindaje de persianas.