Una llave con transpondedor es la que lleva en la cabeza un pequeño chip que se identifica sin cables ante un lector cercano. No necesita pila: el propio lector le da la energía para responder.
Su uso más conocido es el coche: el inmovilizador no deja arrancar el motor si no reconoce el transpondedor, aunque la parte metálica gire en el contacto. También se usa en algunos sistemas de acceso de edificios y garajes.
Conviene que sepas que no trabajamos con vehículos ni con sistemas de control de accesos, ni hacemos copias de llaves. Lo nuestro son las cerraduras y bombines mecánicos de viviendas, locales, garajes y trasteros. Si lo que te preocupa es la puerta de casa, mira el cambio de bombines.